Historia de Casa del Catequista
Hablar de Casa del Catequista es relatar una historia tejida con fe, compromiso y fraternidad. Todo comenzó el 21 de abril de 2005, en Jesús María, San Luis Potosí, cuando un grupo de hombres y mujeres —entre ellos las catequistas María Elena, María de Jesús, la Hna. Olga y los presbíteros Antonio y Hermilio— se reunieron movidos por una misma inquietud: responder a las necesidades de los catequistas, ofrecerles un espacio de atención integral y reconocer su ministerio, muchas veces silencioso, pero indispensable para la vida de la Iglesia.
Con oración y discernimiento, dieron forma al acta fundacional que marcó el inicio de este proyecto, confiando desde el principio en que sería una obra de Dios al servicio de su Iglesia.