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Catequesis y cultura digital

Autor: Saray Rivera

 

Introducción

¿Alguna vez te has preguntado si es posible anunciar el Evangelio y hacer catequesis en un mundo hiperconectado, sin perder lo esencial: el encuentro personal con Cristo y con los demás?

La catequesis se vive teniendo en cuenta el entorno de las personas, su realidad social y cultural, así como los diferentes ámbitos y espacios en los que se desarrollan, para ofrecer experiencias transformadoras y de encuentro. El escenario de la cultura digital no es la excepción, ya que los niños, adolescentes, jóvenes, adultos y familias completas están marcados por profundas experiencias dentro de las redes sociales, las plataformas de streaming, los videojuegos y la inteligencia artificial.

Cuando queremos establecer una relación entre la catequesis y la cultura digital, no solamente buscamos encontrar herramientas que nos ayuden, sino también comprender que estos son lugares en los que las personas viven, aprenden, se relacionan y, en muchas ocasiones, buscan respuestas sobre el sentido de la vida.

 

  1. Para entendernos mejor

 ¿Qué es la cultura?

La cultura es un sistema complejo que se ha construido alrededor del ser humano y de su necesidad de relacionarse e integrarse en la sociedad a través del tiempo y el espacio.

La UNESCO ha definido la cultura como «el conjunto de los rasgos distintivos espirituales, materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o a un grupo social y que abarca, además de las artes y las letras, los modos de vida, las maneras de vivir juntos, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias».

 

La tecnología y lo digital

Por otro lado, la cuestión digital ha surgido como resultado de un proceso en el que el desarrollo tecnológico de los medios de comunicación desempeña un papel importante.

La tecnología tiene sus orígenes en la Antigüedad (Conozca la historia de la tecnología, 1999), cuando el ser humano emprendió la búsqueda de formas de automatizar y facilitar su trabajo.

Todos los avances tecnológicos que se han logrado a lo largo de los siglos han dado paso al progreso de diversos medios de comunicación. Sin embargo, fue con la incorporación de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) cuando se produjo un crecimiento exponencial y acelerado en el desarrollo de componentes digitales, lo que dio paso a la creación y expansión de internet.

Los avances y las constantes actualizaciones que requiere esta infraestructura, por la que transitan los datos, han generado que el mundo digital se transforme a gran velocidad en pocos años, llevándonos a vivir globalmente una cultura digital.

 

¿Qué es la cultura digital?

Cada vez somos más los usuarios que utilizamos esta interfaz de comunicación para facilitar nuestras tareas cotidianas. Hacemos uso de herramientas como celulares, tabletas, pizarrones digitales y computadoras para realizar búsquedas de información, consultar el correo electrónico o hacer compras en línea.

Además, utilizamos redes sociales como Facebook, Instagram, WhatsApp, TikTok y Threads, entre otras, que generan oportunidades de diálogo, encuentro e intercambio (DC 360).

De esta manera, generamos un tránsito de datos por el ciberespacio, dando paso a nuevas formas de expresión, prácticas, costumbres y tradiciones, y creando juntos una cibercultura o «cultura digital» (DC 359).

Hay que reconocer la diversidad entre los usuarios, desde los llamados nativos digitales hasta los inmigrantes digitales, ya que entre ellos existen diferencias notables.

Entre las características de los nativos digitales se pueden destacar su estilo de hablar, el aprecio por la imagen, el pensamiento multitarea (multitasking), la hipertextualidad y la interactividad.

El Directorio para la Catequesis señala que la novedad de la era digital tiene que ver con el lenguaje narrativo. Si este se convierte en el único instrumento de comunicación, existe el riesgo de quedarse solamente con opiniones subjetivas sobre la realidad, formando usuarios que consumen mensajes sin analizarlos y con el peligro de relegar las cuestiones políticas y éticas (DC 362-364).

 

  1. ¿Cómo comunicar el Evangelio en la cultura digital?

La Iglesia se ha preocupado, en los últimos años, por estar presente en el ciberespacio, procurando que este sea también un lugar para comunicar el Evangelio, hacer posibles los encuentros y promover la solidaridad, creando experiencias de fraternidad (EG 87).

La era digital aporta muchas formas de interacción, aunque también presenta desafíos relacionados con la complejidad de la socialización y la construcción de relaciones interpersonales.

Como catequistas, estamos llamados a reflexionar y buscar nuevas formas de acercamiento y acompañamiento personal en los procesos de fe. Además de utilizar las herramientas del continente digital, debemos ofrecer espacios que propicien experiencias de encuentro, mediante métodos adecuados a las edades, los lugares y las circunstancias (DC 368-372).

Las redes digitales crean vínculos cada vez más estrechos, mientras que el bien común adquiere una dimensión cada vez más universal.

No basta con que la era digital y la inteligencia artificial (IA) nos hagan más eficientes o estemos más conectados. Tampoco basta con llevar la catequesis a Instagram o TikTok. Estas herramientas deben servir para edificar la familia humana universal, con derechos y deberes compartidos, donde esta proximidad digital se convierta en una ocasión real de encuentro y cuidado recíproco (MH 187).

El verdadero desafío consiste en comprender esta cultura digital y descubrir cómo hacer presente el Evangelio sin descuidar la misión de la catequesis y todo lo que ello implica.

La pregunta que tal vez hoy debemos hacernos no debe limitarse a encontrar herramientas digitales para utilizar en la catequesis, sino que debe ir más allá: ¿cómo podemos comunicar el Evangelio y acompañar el encuentro con Jesucristo, que nos invita a ser mejores personas, teniendo en cuenta la cultura digital en la que hoy vivimos?

Imagina que hoy Jesús caminara en medio de nuestras parroquias, comunidades, escuelas y hogares. ¿Qué lenguajes y qué medios utilizaría para encontrarse y conectar con las personas? ¿Cómo podríamos nosotros acompañarlo en ese camino?

El reto no consiste en llenar la catequesis de pantallas, sino en utilizar los lenguajes digitales para propiciar encuentros auténticos con Jesucristo y con la comunidad.

 

3. Diez ideas para hacer catequesis en la cultura digital

  1. Mensajes que dejan huella. Crea tarjetas digitales o publicaciones (*posts*) con mensajes breves y positivos inspirados en el Evangelio. Puedes hacerlo mediante algún programa de diseño, como Canva, CapCut, aplicaciones para crear diapositivas, herramientas de inteligencia artificial o cualquier otro recurso.
  2. Mensajes en redes sociales. Comparte estos mensajes en las diferentes redes sociales. No olvides incluir el grupo de WhatsApp de tu comunidad catequética.
  3. Cita, reflexión y acción. Envía semanalmente a las familias, por correo electrónico o WhatsApp, una cita bíblica, una pregunta para reflexionar y una acción concreta para vivir de acuerdo con el mensaje de la Palabra de Dios.
  4. Retos bíblicos interactivos. Utiliza plataformas como Kahoot!, Wordwall o Educaplay para crear juegos de preguntas, cuestionarios o trivias que ayuden a recordar lo que nos dice la Sagrada Escritura. También puedes utilizar los recursos que Ediciones Casa del Catequista tiene para ti.
  5. Evangelio en un minuto. Invita a tus interlocutores a realizar un video corto en el que representen alguna parábola o pasaje del Evangelio, adaptándolo a una situación actual, para compartir su mensaje.
  6. Misión fotográfica. Invita a los participantes a descubrir, en casa, en la escuela o en el barrio, signos de amor, servicio, perdón, solidaridad y cuidado de la creación. Crea un álbum titulado «Huellas de Dios» en Google Fotos y dales acceso para que puedan subir sus fotografías, cuidando siempre la privacidad y los permisos correspondientes.
  7. Un pódcast de fe. Crea un espacio de audio donde los participantes expresen sus preguntas sobre Dios, la amistad, el sufrimiento, el perdón o el sentido de la vida. Acompaña el diálogo desde la Palabra de Dios y la experiencia de fe.
  8. Rally con códigos QR. Organiza estaciones con códigos QR que conduzcan a un audio, una imagen, una pregunta, un fragmento bíblico o un desafío de servicio.
  9. La IA al servicio de la catequesis. Utiliza la inteligencia artificial únicamente como herramienta de apoyo para proponer preguntas de reflexión, adaptar explicaciones bíblicas a distintas edades, diseñar dinámicas o generar ideas para actividades. Cuida siempre la fidelidad al mensaje del Evangelio y a la doctrina de la Iglesia.
  10. Coreografía. Crea una coreografía con tu grupo de catequesis. Puedes utilizar los cantos de Ediciones Casa del Catequista, que encontrarás en nuestro [canal de YouTube]  https://www.youtube.com/channel/UCP1M5ILy4Gag9aIvocqTxUQ o en plataformas como Spotify y Apple Music.

 

 

  1. Tres criterios que no debemos olvidar

  • La persona siempre es lo primero. Especialmente cuando se trabaja con menores de edad, hay que cuidar su privacidad y el uso de su imagen. Solicita el consentimiento explícito de sus padres o tutores.
  • La tecnología es un medio, no el centro. El centro de la catequesis es Jesucristo y el proceso de crecimiento en la fe de cada persona.
  • La experiencia digital debe conducir a la vida cotidiana. Lo aprendido ha de traducirse en oración, fraternidad, servicio y participación comunitaria.

 

Bibliografía

Amministrazione del Patrimonio della Santa Sede Apostolica e Libreria Editrice Vaticana. (2020). Directorio para la catequesis. Vaticano: Ediciones Casa del Catequista.

Conozca la historia de la tecnología. (06 de 12 de 1999). Mural, pág. 1.

Francisco, S. P. (2013). Exhortación Apostólica Evangelli Gaudium. Vaticano: Editorial Casa del Catequista.

XIV, S. P. (2026). Carta Encíclica Magnifica Humanitas. Vaticano: Editorial Casa del Catequista.

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